La Ley de Atracción funciona para ti desde siempre cumpliendo con tus mandatos, atrayendo aquello en lo que más concentras tus pensamientos, logrando el mundo a tu gusto…
¿acaso no está el mundo hecho a tu gusto?
Es simplemente porque no sabes pedir y porque te concentras en tus problemas no en las soluciones.
Pongamos el ejemplo de que deseas bajar de peso, en este caso quizás estés haciendo dieta y sufriendo mucho por esto, ¡sólo piensas en comer!… comer y comer todo aquello que está prohibido por la dieta.
Sueñas con todo aquello que engorda y en todo lo que comerás al terminar la dieta.
No es divertido hacer dieta, es más divertido comer y comer.
Alrededor de este tipo de pensamientos gira tu mente, una y otra vez durante el plan de adelgazamiento. ¡Es una tortura!
Además el Universo escucha tus deseos de comida, tus súplicas para que este suplicio termine… y cumple tus deseos:
Abandonas la dieta, haces trampa y comes de más, y no bajas de peso.
El Universo, a través de la Ley de Atracción, atrae lo que más piensas, lo similar atrae lo similar y si eres básicamente un goloso atraerá comida y todas sus consecuencias.
El Secreto está en saber pedir, en pedir correctamente y en reconocer cuales son tus verdaderos deseos y en cómo manifestarlos. Porque en una manifestación correcta está el verdadero Secreto, el verdadero poder de la Ley de Atracción.
